
Santo Domingo. — Con voz firme y cargada de indignación, la ministra Faride Raful aseguró este martes que llevará “hasta las últimas consecuencias” la querella que, según denunció, ha impactado emocional y socialmente a su hijo. “Yo no soy intocable. Pero mi hijo no tiene por qué pagar el precio de estar cerca de mí”, declaró.
Aunque se negó a dar detalles concretos del proceso legal, Faride dejó claro que se trata de una situación de extrema gravedad, al señalar que “no hay límites cuando el ataque deja de ser político y se vuelve personal”.
La ministra advirtió que no tolerará más agresiones de este tipo y acusó a ciertos sectores de usar el poder mediático “para destruir reputaciones con fines mezquinos”. Terminó diciendo: “Si piensan que me voy a quedar callada, se equivocan. Mi hijo no está solo. Yo tampoco”.
