
El Juzgado de Atención Permanente de Espaillat impuso cuatro medidas de coerción en contra de una empleada del Programa de Medicamentos Esenciales y Central de Apoyo Logístico, (Promese/Cal), acusada de venta y contrabando de medicamentos falsificados, a través de una farmacia que operaba de manera clandestina.
Se trata de Rosa Emilia Encarnación Rodríguez, quien tendrá que pagar una garantía económica de un millón de pesos, tiene impedimento de salida del país, la obligación de someterse a vigilancia y presentación periódica ante el Ministerio Público, y además declaró la complejidad del caso.
Según el Ministerio Público, Encarnación Rodríguez realizaba ventas de muestras médicas y productos farmacéuticos sin registro sanitario, ni autorización de la Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (DIGEMAPS).
