
El gobierno estadounidense demandó a Amazon, por lo que llama su ofensiva de años para suscribir a consumidores en su servicio Prime sin su consentimiento y dificultar la cancelación de la suscripción.
La demanda presentada por la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés) en la corte federal del distrito oeste de Washington acusa a Amazon de usar diseños engañosos, llamados “patrones oscuros” para engañar a los consumidores y enrolarlos en el servicio.
Dijo que en muchos casos era más difícil comprar productos en Amazon sin estar suscripto a Prime. Añadió que en ocasiones se le presentaba al consumidor un botón para completar una compra, sin aclararle que al presionarlo quedaría suscripto a Prime.
