La relación entre República Dominicana y Nicaragua, establecida hace más de siete décadas, atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión luego de que el gobierno de Daniel Ortega decidiera cerrar su embajada en Santo Domingo.

El Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano informó a través de un comunicado este 9 de septiembre que tomó nota de la decisión nicaragüense y recordó que desde el 23 de julio había llamado a consultas a su embajadora acreditada en Managua.

Desde entonces, la representación dominicana en Nicaragua permanece bajo la conducción de un encargado de negocios interino.

«La República Dominicana continuará dando seguimiento a la evolución de las relaciones bilaterales, conforme a los canales y prácticas establecidos en el ámbito diplomático», indicó el Mirex.

El cierre de la embajada nicaragüense no equivale, por el momento, a una ruptura formal de relaciones diplomáticas. República Dominicana mantiene abierta su misión en Managua, aunque sin su embajadora al frente.

La decisión constituye, sin embargo, un nuevo escalón en el deterioro de unas relaciones diplomáticas que se remontan a 1949 y que han atravesado períodos de cercanía política, cooperación e integración regional.

Comparte esto!