Presidente de Esperanza Democrática rechaza proyecto presentado por diputado oficialista y exige al PRM aclarar si la iniciativa responde a una posición individual o si existen sectores dentro de esa organización que respaldan la propuesta

El presidente del Partido Esperanza Democrática (PED), Ramfis Domínguez Trujillo, rechazó categóricamente el proyecto de ley sometido por el diputado del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Julio César Beltré, que propone establecer la enseñanza obligatoria del creole, junto al inglés y francés, desde el nivel primario hasta el secundario en centros educativos públicos y privados del país.

Domínguez Trujillo fijó su posición mediante un video difundido a través de sus plataformas digitales, en el que calificó como inaceptable que se pretenda convertir el creole en una asignatura obligatoria dentro del sistema educativo dominicano.

“¡El creole obligatorio en las escuelas dominicanas, jamás! Con nuestra educación no se juega, con nuestra identidad no se negocia y con nuestros niños, mucho menos. ¡Esta imposición no va!”, expresó el dirigente político.

El presidente del PED llamó además la atención sobre el hecho de que la iniciativa haya sido presentada por un legislador perteneciente al partido de gobierno, y emplazó al PRM a establecer públicamente si se trata exclusivamente de una posición individual del diputado o si este planteamiento encuentra respaldo en otros sectores de la organización oficialista.

“Que el PRM le responda al país: ¿esto es una ocurrencia aislada de uno de sus diputados, o existen sectores dentro del oficialismo promoviendo este criterio? Los dominicanos merecemos una respuesta clara”, manifestó.

Una postura que Ramfis ha mantenido durante años

Las declaraciones de Domínguez Trujillo se inscriben dentro de la posición que ha mantenido durante su trayectoria política en defensa de una política migratoria firme, el fortalecimiento de la frontera y la preservación de la soberanía y la identidad nacional dominicana.

El dirigente del PED fue el promotor original del muro fronterizo en la frontera dominico-haitiana, propuesta que defendió públicamente años antes de que el Estado dominicano iniciara la construcción de la actual verja fronteriza, como parte de una estrategia más amplia de control territorial y migratorio.

Domínguez Trujillo sostuvo que el Gobierno del PRM no ha logrado ofrecer una respuesta efectiva al problema de la migración irregular haitiana, y cuestionó tanto la efectividad de la verja construida por las actuales autoridades como los resultados de la política de deportaciones anunciada por el Gobierno.

“Nos hablan constantemente de miles de deportaciones, pero el dominicano sale a nuestras calles y se pregunta dónde están los resultados. Construyeron una verja fronteriza deficiente y no han podido controlar la migración irregular. ¿Y ahora, después de fracasar en la frontera, también quieren llevar este disparate a nuestras aulas?”, cuestionó.

Las prioridades educativas deben ser otras

Domínguez Trujillo consideró además contradictorio pretender incorporar otra asignatura obligatoria cuando el sistema educativo dominicano continúa enfrentando importantes desafíos en áreas fundamentales del aprendizaje.

Señaló que antes de imponer el creole a millones de estudiantes, las autoridades deberían concentrar sus esfuerzos y recursos en elevar el dominio del español, las matemáticas, las ciencias y el inglés, así como mejorar la calidad general de la educación dominicana.

El presidente del PED aclaró que su oposición no implica cuestionar el derecho de cualquier ciudadano a estudiar creole voluntariamente ni constituye un rechazo a las relaciones que deben existir entre República Dominicana y Haití.

Afirmó, sin embargo, que compartir una isla, mantener relaciones comerciales o enfrentar una realidad migratoria determinada no constituye una justificación para imponer el creole como asignatura obligatoria a todos los estudiantes dominicanos.

“Quien quiera aprender creole, que tenga toda la libertad de hacerlo. Pero convertirlo en una obligación para nuestros niños es otra cosa completamente distinta, y nosotros nos vamos a oponer frontalmente”, enfatizó.

Para Domínguez Trujillo, la controversia generada por el proyecto trasciende el aspecto lingüístico y obliga a discutir qué prioridades debe asumir el Estado en materia educativa, migratoria y de protección de la identidad nacional.

Finalmente, reiteró que Esperanza Democrática continuará defendiendo una política de control efectivo de la frontera, cumplimiento estricto de las leyes migratorias, respeto a la soberanía nacional y protección de los intereses de la República Dominicana.

“Cooperación internacional, sí. Respeto entre pueblos, siempre. Pero nuestra educación, nuestra identidad y nuestra soberanía no están en negociación. Con nuestros niños y con la República Dominicana no se juega”, concluyó Domínguez Trujillo.

Vídeo 

https://www.instagram.com/reel/Dc6KDA8R0lA/?igsi=MWVrbThsem9vbXNrdw==

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